viernes, 4 de marzo de 2011

Vivir


No es que yo haya decidido
De repente
Ahuyentar los fantasmas,
Heróicamente partir las cadenas,
Darle una patada en la boca al destino,
Hermanarme al diablo y robarle las alas a San Gabriel
Ni nada parecido.

No es que haya decidido,

Así de sopetón,
Empezar a vivir.
Es, simplemente,
Que la vida,
Quiere tanto,
Que me quiere vivir.
Y no hay más cojones.

El mundo está repleto de chicas
Maravillosas
No había visto en mi vida
Un jardín tan grande lleno de coliflores
O de olores
Colores, formas,
Sudores,
Nieblas del alma,
Que se transmutan en corazón.

Y lo mejor del chiste es
Que me la suda si son, serán,
Alguna, cualquiera,
Ninguna
Mía.
Ni la irresponsabilidad
Ni lo contrario
Afectan en un ápice la dirección del viento en mis velas.

Y ahora entiendo que
Es por eso,
Que soy tan feliz.

4 comentarios:

  1. Y es maravilloso que la vida te quiera.

    ¿Por qué no nos dejará estar siempre así?

    Un globo desde el averno. ;)

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  2. ¡Eso digo yo! Hoy lo veo todo distinto... Si bien relacionado. Mira, siempre pensé que mi vida es mi vida, en el bien y en el mal (me casé comigo) y al final del día, a veces, uno hace cosecha de ambos y aparece lo extrabueno o transmalo qué sé yo, cosa rara, pero así es la vida de rarita ;-))
    Estoy planeando un viaje maravilloso y me hace feliz!

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  3. Esto que acabo de leer es de tu autoría??

    Me encantó!!
    Estaré muy cerca!!
    Un saludo sincero

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  4. Sí, aunque nunca sé demasiado bien qué digo ni por qué lo digo, pero por ahí ando de momento, haciendo vela por la vida :-D

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