viernes, 7 de octubre de 2011

Sin pecado interior concebido


Para él, que nunca supo quién era

Roto y perdido en la noche
  que no conoce descanso

Para él, que no supo toda la vida
  pronunciar una palabra
  que confirmase su existencia

Angustiado de culpabilidad y queriendo
  pagar factura por la cristalería rota
  que es su alma

Para él, que no es nadie

Para él que rompió el espejo
  y no se encuentra en ninguna parte

Para él, más vivo que la memoria

Este abrazo

1 comentario:

  1. Me uno a ese abrazo, y le añado la mas bella de las palabras: Esperanza.

    ResponderEliminar