Subí por tus brazos
Con mis pies, montaña,
Perseguido por sombras sin luz,
- ¡Sabios ojos tienen tus cabras! -
Elevado por el viento de mi pasión
Que no calla, que no grita, no habla.
Aplastado por este dolor tan grande
Que hasta el sol grita desde mis entrañas.
Sucumbí a mi deseo
Más profundo que la garganta de tus aguas
Me enterré entre tus piedras musgosas
Helechos y raíces cavernarias
Quise morir en tu viva tierra
Renacer, antigua luz que anhelo
Dorado corazón
Que nunca existió
Fue, pasó, y nunca fui yo.
Y la hiedra y la herida gritan de dolor
El mar cuece con esta pena
Todo es belleza, todo es espino
Te amo, universo
Pues tu y yo somos iguales
Triste pero dulce flor.
Si me saco la espina del corazon muero desangrado. Si la dejo se me hace insoportable el dolor. Si escojo la muerte se acabo mi profundo deseo, si sigo mi deseo puede que el cosmos estalle y acabe todo por mi culpa. Pero el mar no se inmuta y sonrie. Sonrie.
ResponderEliminarDios mio, Sifi, Crees que no hay alternativa?
ResponderEliminarMe niego a creer que no. Seguro que hay forma de sacar la espina y cauterizar la herida. Y la sal del mar ayudara a curarla.
Abrazos sanadores desde el Averno.
Me sentia asi no mas. Lo escribi en un papelucho en una tabernilla campestre que lleva una gente majisima. No se que tiene esto que escribi que me dio una sacudida enorme. No se porque. Es simplemente una expresion de algo, no una doctrina jajaja
ResponderEliminarSifilita, me das las gracias por mi escrito, pero la gratitud es mia. Una inmensa gratitud por esas palabras que arrancas del fondo de ti, para quien las necesita.
ResponderEliminarTodos estos años, intermitentemente, me venian imagenes a la cabeza, y mi unico desahogo, era imaginar que tenia un dulce amigo junto a mi, y hablar, hablar sin parar, sola, como una pequeña demente, susurrarlas cada dia mas alto. E intentaba pronunciar los detalles, cada vez mas cruelmente explicitos que la vez anterior.
Y aunque antaño me parecia matador hacerlo, hoy pienso que es justamente eso lo que me ha dado fuerzas para empezar a gritarlo de otra manera. Quiza, tal vez, ello te ayude a sentirte preparado a relajar ese puño que llevas contigo.
Me quedo y te regalo una de tus propias citas, que nunca debes olvidar:
Alli abajo en el fondo del mar, donde no hay mas luz, el suelo es un espejo, y detrás del espejo, en la superficie de otro mundo, estas TU, esperandote, y lo mas importante, TE QUIERES.
Un abrazo!
Mil gracias Casiopea - aqui tienes un amigo.
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