A veces bajo en espiral
Inscrita en mi cerebelo
En mi lesionada angina
Los pasos de mi vida
A una suave tristeza
Que ahonda
Como el agridulce sol
Abre la sutil oscuridad
Del otoño temprano
Un lento anuncio de tristeza
Me invade como la anaranjada luz
Teñida de melancolía y languidez
Se acerca a mis latidos augurándome
Que en el abismo más ladrón
Del aliento de mi vida,
En lo más profundamente triste
De este río,
Y de todos los ríos que se liberan
En el ciego mar donde muere
La metafísica
Y donde todas las tristezas
Habidas y por haber
Se aúnan,
Que allí
Está la magia
Y muero, y muero por vivir
Y es extraño porque mi deseo
No es vivir
Sino morir en paz
Que la paz de morir sea vida
Que la tristeza reviente
Toda razón o entelequía
Como el último impulso
De un noble tigre agonizante
Sin más razón que la tristeza
No sé
Tal vez me quedé atascado
Hace mucho
En la infancia
En la fantasía
En sentimientos que
Solo tienen los niños
Tal vez esperé, tristemente,
Y sigo esperando
Que los milagros se hagan eternos
Se hagan ahora
Para poder morir en paz
Sin prestar vigilia
A la alegría
Inscrita en mi cerebelo
En mi lesionada angina
Los pasos de mi vida
A una suave tristeza
Que ahonda
Como el agridulce sol
Abre la sutil oscuridad
Del otoño temprano
Un lento anuncio de tristeza
Me invade como la anaranjada luz
Teñida de melancolía y languidez
Se acerca a mis latidos augurándome
Que en el abismo más ladrón
Del aliento de mi vida,
En lo más profundamente triste
De este río,
Y de todos los ríos que se liberan
En el ciego mar donde muere
La metafísica
Y donde todas las tristezas
Habidas y por haber
Se aúnan,
Que allí
Está la magia
Y muero, y muero por vivir
Y es extraño porque mi deseo
No es vivir
Sino morir en paz
Que la paz de morir sea vida
Que la tristeza reviente
Toda razón o entelequía
Como el último impulso
De un noble tigre agonizante
Sin más razón que la tristeza
No sé
Tal vez me quedé atascado
Hace mucho
En la infancia
En la fantasía
En sentimientos que
Solo tienen los niños
Tal vez esperé, tristemente,
Y sigo esperando
Que los milagros se hagan eternos
Se hagan ahora
Para poder morir en paz
Sin prestar vigilia
A la alegría
A veces los milagros existen, yo estoy convencida de ello.
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